Como hacer que tus clientes amen tus diseños

abril 30, 2011

 

Leyendo por aquí y por allá, me encuentro este “tutorial” que describe los principios básicos para lograr que tus clientes amen, adoren y se vuelvan locos con tus diseños.

La verdad es que el artículo cala profundo en la cruda realidad que se vive al momento de someter un diseño de una interfaz al escrutinio del cliente, donde se vé como tu trabajo de horas, días y, muchas veces semanas se va a la basura cuando al cliente se le ocurre la gran idea… “pero cambiemos el color de fondo del sitio!”

El asunto no es justificar lo mal diseñador que se es, sino que siendo bueno, hay cosas que el cliente tiene que saber, y no se trata de manipular, sino de hacer entender el porque de cada cosa. Porque detrás o más bien dentro de cada uno hay años de historia, experiencia y estudios sobre la teoría del color, semiótica, estética formal, percepción, y un sin número de horas navegadas en internet viendo cuanto sitio web se atravesó por tus ojos, y quierámoslo o no, el ojo se afina a tal punto, que se pueden ver detalles que los demás no ven… entonces, cuando el cliente te pregunta, “de 1 a 100 ¿que tan creativo eres?” o “¿pero tu eres creativo de nacimiento?” no queda más que agachar la cabeza y pedirle a el pulento “¿por qué no te los llevas!?”, pués uno habla por una razón justificada (o centrada, o alineada a la izquierda, o como quiera), aunque si lo que uno dice no sirve, aquí van algunos principios que se pueden seguir para convencer “convincentemente”…

Principio 1: Saber vender tu trabajo

La diferencia principal entre un buen diseñador y un excelente diseñador no está en lo bueno o lindo de tus diseños, sino en saber vender tu obra, de manera que el cliente quede alucinado por la historia que le creas a tu trabajo más que por el trabajo mismo, porque querámoslo o no, el cliente no tiene idea de lo que diseño se trata, y todo se va a resumir en un “no me gusta” o si tienes suerte en un… “ok, sigamos”.

Principio 2: Justifica todo de manera racional

Es verdad que si no se tiene talento artístico no se puede ser un gran diseñador, pero el asunto es que frente a un cliente no se puede sacar al artista que tienes dentro, ya que si justificas algo como “creo que el degradado se ve bien de arriba a abajo con el color clarito arriba” seguramente tu cliente dirá, “no, cámbialo y déjalo con el color oscuro arriba, así me gusta a mí”. La solución es darle la vuelta, y decir algo como “el degradado tiene que ser con el color claro arriba, pues si ponemos el color oscuro arriba, el peso visual será insostenible, y no servirá para destacar lo que queremos”. Héchale una mirada a tus libros sobre configuración espacial, que para algo los tienes.

Principio 3: Nosotros

Cuando hables con tu cliente no te apartes del proyecto, sino que habla de “nosotros” necesitamos que el sitio sea funcional para tal o cual efecto, de ésta manera cliente y tu estarán formando parte del mismo equipo. Házle saber que estas comprometido con su proyecto.

Principio 4: Todas las desiciones de diseño tienen sus consecuencias

Seguramente más de alguna vez tuviste que morderte la lengua y sujetar tus manos para no pegarle un maguachi a tu cliente diciéndole “esto ya lo habiamos conversado!!!” Bueno, el asunto aquí es que debes hacerlo, y por el contrario, soltar un amable “claro, su desición es totalmente válida e incluso el degradado visualmente queda mejor” pero debes agregar “pero será tan efectivo para cumplir el objetivo que requerimos?” y luego terminas con “pues el diseño que he realizado cumple a cabalidad con los estándares y sigue estrictas técnicas para lograr el exito”. Así tu cliente no podrá decirte que no, pues tomaste en cuenta su apreciación, pero le cuestionaste algo que no puede justificar.

Principio 5: Evita discusiones políticas y estratégicas

En más de algún momento no se podrá conseguir la aprobación del cliente, quizás por no ser lo suficientemente bueno en los puntos 2 y 4, o talvez porque tu cliente tampoco puede decir, porque quizás incluya a un nivel superior en su empresa. Es aquí donde se debe detectar ésta situación y para no perder valioso tiempo de diseño, debes soltar un “ésta no es una desicion de diseño, sino una desicion politico-estratégica, yo no lo puedo ayudar, por lo cual usted deberá pasar un tiempo averiguando que hacer” Con lo cual tu cliente no querrá perder tiempo, y sorprendentemente pedirá tu consejo sobre como se puede proceder. En teoría debería funcionar así…

Principio 6:

La mayoría de las veces, cuando te encuentres por primera vez con un cliente, la conversación comenzará por:

“Nuestro sistema de registro es complicado y la gente se pierde”

“La home del sitio es un desastre, tenemos que rediseñarla”

“Nuestro sitio parece un ppt puesto en la web, no nos gusta!”

Problemas que todo diseñador está preparado para enfrentar, pero siempre hay que saber el tipo de cliente que trajo el problema, de manera que identificándolo se puede buscar la solución precisa para cada uno. Dentro de esto, existen por lo menos 4 tipos de clientes problemáticos listados a continuación:

 

El Político: Este tipo de cliente normalmente es el que trabaja para una gran organización, y seguramente no le importa tomar la mejor desición sino la que mejor se ajuste a su propia carrera, de manera que no querrá hacer nada que se salga de las reglas, y así no lo culpen a él si algo sale mal, por lo cual pedirá pruebas de usabilidad, accesibilidad, que todo esté hecho según los estándares, etc, etc. Para satisfacer a éste cliente, lo que se debe hacer es venderle el diseño en base a la experiencia de otras empresas similares a su rubro, de manera que él vea que otras empresas lo han hecho y han tenido exito.
El que tiene información privilegiada: Es aquel que trabajó en alguna agencia dedicada y sabe como funcionan las cosas, de manera que va a venir a ganador exigiendo todo aquello que sabe; algo así como para pillarte si sabes o no de lo que hablas, pues el mismo se está jugando su reputación en su empresa. La mejor manera de ganárselo es dejar que se destaque por sobre sus colegas, haciendo referencia a lo que el conoce de manera que sienta que aún es parte de la indsutria y no se le pasó la vieja.
El vendedor de autos: es normalmente un cliente que no tiene idea de diseño y tiene un pésimo sentido estético. Es el enemigo número 1 de los espacios en blanco, pues considera que es espacio perdido y lo único que le importa es tener un sitio lleno de banners publicitarios o de alguna cosa que leyó que le podría aumentar las ventas. Para ganárselos hay que ser uno de ellos, de manera que hay que meterle carbón y decirle que el diseño está optimizado para generar ventas, para que los usuarios que visiten su sitio gatillen una desicion de compra, etc, etc. eso les dejará al borde el éxtasis.
El empresario: muchas veces el más complicado de todos, no porque el cliente en sí sea complicado, sino porque es el fundador de la empresa o representa un cargo importante en una gran empresa, por lo cual hay mucho en juego. Lo que hay que hacer para ganárse a estos clientes es sacar lo mejor de uno y explicar como el diseño va a ser capaz de lograr lo que ellos esperan y hacerle ver cosas que el aún no ve de manera que el se sienta sorprendido y a la vez confiado en el nivel de profesional que tiene en frente.

 

Conclusión

La cosa no es engañar al cliente con todas estas técnicas, sino que servirán para poder defender tu preciado trabajo, el cual debes realizar haciendo uso de todas tus habilidades artísticas y creativas, para que aún teniendo un gran diseño puedas explicar tus desiciones gráficas y las puedas justificar y rebatir con fundamentos, porque decir “se ve mejor” no es un fundamento en ninguna parte del mundo, ni siquiera en el ambiente “diseñístico”.

Saludos!

PD: ésta ha sido un resumen/traducción/adaptación de un artículo que leí en Black&White.